Palabras a los “desordenadores”


Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. Déjense de comer tanta mierda y póngase a trabajar. A ver si, por primera vez en sus vidas, hacen algo decente con ella. Los quieren hacer parecer “pacifistas” luchadores por la libertad de Cuba, pero no pasan de ser marionetas de un poder imperial que les mal-paga. Así de simple.

Si en 62 años no han entendido que este pueblo los heredó de gente como Maceo, no creo que ahora lo hagan. Pero igual, lo mismo les sonamos un concierto, que una tángana para que nos respeten. Y si algunos dudaban que están bien puestos, ya pasamos de la etapa de alertas virtuales, a poner a Humberto en las cámaras de la TV para desenmascararlos.

Se acabaron las contemplaciones. Déjennos ordenar este país a nuestra medida.

Ah, y también para ustedes: Mucha salud y ¡FELIZ 2021!

Apuntes sobre los Derechos Humanos en Cuba. Criterios para un debate


Por Manuel Alberto Leyva Estupiñán*. Este 10 de diciembre celebramos un aniversario más de la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada por la ONU un día como hoy del año 1948 en su Resolución 217 A (III), que ha sido traducida a más de 500 idiomas. Nuestro país fue una de las naciones firmantes de la declaración original representada en aquel momento por Guy Pérez-Cisneros Bonnel, graduado de periodismo y Doctor en Filosofía y Letras y Derecho Diplomático.

Lamentablemente el tema de los derechos humanos, también llamados fundamentales o en otros escenarios como constitucionales, ha sido incorporado a la guerra simbólica que se nos hace. La contrarrevolución se ha apropiado no solo de imágenes, colores y símbolos asociados al progreso, la libertad y la justicia, también de conceptos y términos que pertenecen al movimiento revolucionario mundial. Los derechos que hoy se utilizan para cuestionar a los proyectos políticos y económicos alternativos al gran capital, le fueron arrancados a éste mediante largas luchas y enconados enfrentamientos. Ningún derecho fue otorgado a los ciudadanos como acto de bondad o filantropía, fueron arrancados, conquistados por los trabajadores.

En el plano teórico los Derechos Humanos se han ido clasificando por generaciones, comenzando con los derechos humanos de primera generación; los civiles y políticos de naturaleza individual. Entre estos pueden citarse el derecho a la vida, el derecho a la libertad ideológica y religiosa, el derecho a la libre expresión, el derecho a la propiedad y al voto entre otros.  Como característica su surgimiento se enmarca a partir de la independencia de las 13 colonias de Norteamérica y la Revolución francesa, de esta última la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano fue el documento más importante del periodo.

No obstante, ya desde la Carta Magna de Juan Sin Tierra en 1215 y posteriormente el Bill of Rights se recogían un grupo de garantías y derechos, que podrían considerarse como antecedentes de la actual Declaración Universal de los Derechos Humanos. Una segunda generación de derechos económicos, sociales y culturales que empezaron a reconocerse durante los siglos XIX y XX  entre los que se encuentran   el derecho a la educación, el derecho a la salud, el derecho al trabajo, el derecho a una vivienda digna, etc. Y por último tenemos los derechos de tercera generación entre los que pueden citarse el derecho a la paz, el derecho al desarrollo y el derecho a un medio ambiente limpio que todos podamos disfrutar. También se han ido incorporando derechos de otras generaciones como el derecho a la información, al espacio radioeléctrico entre otros.

Los Derechos Humanos son considerados universales, indivisibles, irrenunciables e inalienables y han sido objeto constante de manipulación política desde los centros de poder hegemónicos. Se ha tratado de privilegiar los derechos individuales por encima de los derechos colectivos, como mecanismo de cuestionamiento a países con sistemas políticos alternativos al capitalismo. No puede hablarse de Derechos Humanos sin el acceso al agua, los alimentos, la salud,  la seguridad ciudadana o la educación. La violación de los Derechos Humanos se encuentra penada en el país en el Código Penal vigente en el Título ”Delitos contra los derechos individuales” y en otros artículos en que se protegen los más diversos derechos, desde el derecho a la vida mediante fuertes sanciones en delitos como el Homicidio o el Asesinato hasta el derecho a un Medio Ambiente sano en los delitos contra la seguridad colectiva.

Nuestro país ha ratificado 44 de los 61 convenios del Consejo de Derechos Humanos, lo que lo ubica dentro de los 50 países con mayor cantidad de instrumentos jurídicos internacionales relacionados con esta materia. La Constitución del 2019 incluyó un amplio catálogo de derechos, a partir de los convenios firmados y la propia obra revolucionaria. Todos los derechos, bajo el prisma de garantizar, conforme al artículo 40, la dignidad humana como valor supremo de todo el ordenamiento jurídico y legal del país.

Es importante destacar que nada vale con tener recogidos en un texto constitucional un número considerable de derechos si estos no son desarrollados posteriormente por otras leyes y normas complementarias. Si no son garantizados en el plano legal o material, se queda en simples declaraciones sin valor real para la sociedad. Pongamos por ejemplo el derecho a la salud reconocido en el artículo 72 de nuestra Constitución. No basta con tener garantías legales o jurídicas a este derecho como podría ser la Ley de Salud Pública, también son necesarias garantías materiales al derecho.

Cuba cuenta con 381 áreas de salud con cobertura completa con el programa del médico de la familia, los que superan la cifra de 28,000 médicos, distribuidos en todo el país. Más del 99,1 % de la población cubana está cubierta con un médico y enfermera de la familia y se espera alcanzar el 100% en los próximos años, lo que ha permitido tener a nuestros niños vacunados contra 13 enfermedades, una esperanza de vida al nacer superior a 78 años, un médico por cada 116 habitantes y un estomatólogo por cada 556 por citar algunas cifras. Se ha incrementado a 148 los Hogares de ancianos, con una dotación de 11 mil 771 camas. También se han incrementado las Casas de abuelos para totalizar 276, con 9 mil 338 capacidades. En 2015, Cuba fue el primer país del mundo en recibir la certificación de la Organización Mundial de la Salud por haber eliminado la transmisión de madre a hijo del VIH y la Sífilis. Solo la completa garantía del derecho lo hace realizable y significativo para el ciudadano.

Si antes de 1959 el 23,6 de los mayores de 15 años en el país eran analfabetos en la actualidad el grado de escolaridad promedio de la población cubana mayor de 25 años asciende a 11,5 años, con más de 1 millón de graduados universitarios. La tasa neta de matrículas de nivel primario es 99,0 y la bruta 104,8. En secundaria básica es de 90,0 y 97,5, respectivamente. En la enseñanza secundaria, la tasa neta y bruta es de 83,3 y 97,6 respectivamente. Se dispone de 365 escuelas para la enseñanza especial, con una matrícula de 37 mil 025 niñas, niños y adolescentes.

Aun cuando se encuentra vigente en el Código Penal la sanción de muerte como sanción para los delitos más graves, desde hace ya alrededor de 17 años no se ejecuta esta sanción en el país. El 28 de abril del 2008 Cuba informó ante el Consejo Mundial de Derechos Humanos que en el país no existía ningún sancionado a muerte. A los sancionados a esta pena les fue conmutada y sustituida por sanciones inferiores como 30 años de privación de libertad a los que habían cometido delitos anteriores a 1999 o privación perpetua de libertad para los sancionados con posterioridad a esta fecha.

Lo anterior obedece al principio de irretroactividad relativa de la norma penal, que establece que se aplica la ley que está vigente cuando se comete un delito, salvo que posteriormente sea promulgada una norma más favorable al reo. En el año 1999 se incorpora mediante la Ley 87 la sanción de Privación Perpetua de Libertad para un grupo de delitos graves y también como sanción alternativa en aquellos que prevén la muerte como sanción principal.

En materia de libertad religiosa es visible el crecimiento de las iglesias en nuestros barrios y comunidades. En el país más de 400 denominaciones religiosas se encuentran registradas en el Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia, garantizando la libertad de cada individuo de profesar una religión o no hacerlo.

El debate y la participación de los jóvenes en la vida política del país ha sido una constante. El 8,5 % de los miembros del parlamento cubano (52) son jóvenes menores de 35 años de edad, con representatividad de estudiantes y jóvenes trabajadores de diversos sectores de la sociedad. Existen alrededor de 678 delegados de circunscripción y miembros de estructuras territoriales de gobierno que son jóvenes. En las elecciones municipales de 2015, el 15% de los 12 mil 589 delegados electos son jóvenes de edades comprendidas entre 16 y 30 años.

Todos los cargos de elección popular pueden ser revocados por las mismas personas que los eligieron en cualquier momento del mandato. En la última sesión de nuestro parlamento fue aprobada la nueva Ley de revocación de los elegidos a los Órganos del Poder Popular mediante la cual se detallan los procedimientos para revocar desde los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular, Diputados, Gobernadores hasta el propio Presidente de la República.

En materia de derechos sindicales y de los trabajadores vale destacarse el derecho de todo joven no solo al estudio, sino también al trabajo. Todo joven que se gradúa tiene garantizada una plaza laboral. En el país existen 16 sindicatos nacionales en los que se encuentran afiliados 3 270 000 trabajadores de los cuales en el sector no estatal están afiliados 287 mil 481.

En materia del derecho a la información un total de 4 millones 529 mil usuarios tienen  servicios de Internet y el texto constitucional también reconoció por primera vez en el país en el artículo 97 el derecho de las personas a acceder a sus datos personales en registros, archivos u otras bases de datos e información de carácter público, así como a interesar su no divulgación y obtener su debida corrección, rectificación, modificación, actualización o cancelación.

Las mujeres representan el 60,5% de los graduados de la educación superior. Son mujeres el 67,2% de los técnicos y profesionales en todo el país. Constituyen el 49% de la fuerza laboral en el sector estatal civil; de las empleadas más del 80% tienen nivel medio y superior. Son el 48,6% de los dirigentes, el 81,9% de los profesores, maestros y científicos, el 80% de los fiscales, Presidentes de Tribunales Provinciales, jueces profesionales y de la fuerza laboral en los sectores de la salud y la educación.

n el sistema de las Ciencias, la Innovación y la Tecnología, son el 53,5% y más del 64,2% del personal que presta servicios de colaboración en varios países del mundo. Nuestras mujeres ocupan el 48,86% de los escaños parlamentarios, lo que nos convierte en la cuarta nación del mundo con mayor proporción. .Son presidentas de Gobierno en 10 de las 15 provincias cubanas. Actualmente, 14 mujeres son miembros del Consejo de Estado, lo que representa un 45 ,16% de sus integrantes. De los 5 vicepresidentes del Consejo de Estado, 2 son mujeres.

El índice de desarrollo humano (IDH) en Cuba en 2017 fue 0,777 puntos, que puede ser considerado alto. Cuba se encuentra en el puesto 73 del ranking de desarrollo humano (IDH) de un total de 189 países donde además de criterios económicos se valoran indicadores sociales tales como cero analfabetismo, En materia de seguridad ciudadana nuestro país es el tercero más seguro del continente con una tasa inferior a 5 homicidios por cada 100 mil habitantes. Para establecer criterios de comparación, en un número significativo de ciudades de centro y Suramérica la tasa es superior a 100 homicidios por cada 100 mil habitantes. En mi modesta opinión, la seguridad ciudadana es una de las mayores conquistas de la Revolución, no suficientemente valorada cuando hablamos de derechos humanos. Esta seguridad solo es posible a partir de una política social y criminal coherente, humanista y contar con una fuerza policial comprometida con la comunidad y no su enemiga, como sucede en otros lares.

La reciente elección de Cuba al Consejo de Derechos Humanos de la ONU con 170 votos es una muestra del reconocimiento internacional alcanzado en materia de Derechos Humanos, no obstante las maniobras y fuertes presiones desde los EEUU para impedirlo.

A modo de idea final, Cuba tiene una hermosa obra que mostrar en materia de Derechos Humanos y argumentos suficientes para debatir en cualquier escenario sobre el respeto a los mismos en la tierra de Martí.

La deslegitimidad histórica de los de San Isidro


Por Paúl Sarmiento Blanco*. He visto con atención y seguido por las redes digitales, los acontecimientos vertebrados en la capital de la República relacionados con el llamado Movimiento de San Isidro en las últimas semanas.

He consultado dentro de las redes digitales variadas interpretaciones de los sucesos, por consiguiente, he decidido difundir mi humilde opinión como profesor universitario, comprometido con la formación de las nuevas generaciones, a las cuales les enseño, en primer lugar, que un ser humano debe tener principios morales, ideas y convicciones que guían su conducta.

He reflexionado y repensado lo que a continuación expongo.

Voy a partir de la tesis de que, para mí, los llamados representantes del Movimiento San Isidro, no constituyen una verdadera fuerza legítima, autóctona, que dignifique ni siquiera las dificultades y cotidianidad del cubano, ¿por qué?, por las siguientes razones:

En primer lugar y como primer argumento: apoyo con franqueza todo el esfuerzo colectivo de los buenos artistas e intelectuales cubanos, de los de verdad, de los que luchan día a día por dignificar el arte libre, el verdadero arte libre, que es aquel, en el cual su mensaje debe ser directo con la defensa de la nación, de su soberanía, y de su autodeterminación, los que a través de su arte respetan los sagrados símbolos patrios, y sobre todo respeto y admiro a todos los artistas cubanos, desde aquellos que fundaron la cultura cubana a principios del siglo XIX que nunca expresaron que un presidente yanqui era su presidente.

Hasta donde conozco, en la historia cultural de nuestra nación, nunca un artista, escritor, poeta, verdaderamente cubano, aunque haya sido censurado, maltratado, vilipendiado, se haya expresado como un fiel seguidor de un presidente estadounidense, esa expresión del artista Denis Solís lo enterró para siempre -en mi opinión del respeto cívico que se merece.

Esa expresión, incluso cargada de irrespeto, no solo a la autoridad policial, sino de irrespeto a la nación cubana, no solo al socialismo como opción, sino a la nacionalidad y cubanidad como expresión de lo nacional cubano, merece el más simple repudio moral de todo buen cubano.

¿Y quién es Denis Solís si lo comparo con los grandes artistas y escritores cubanos de todos los tiempos que se enfrentaron con hidalguía a cualquier desencuentro o discrepancia o medidas burocráticas en contra de su arte? Recuerden a principios de los 70, cuando nuestra Rosita Fornés fue casi apartada de sus programas estelares por funcionarios dogmáticos.

¿Y cuál fue la actitud de la Fornés? No respondió con huelga de hambre, ni aproximándose a la Embajada norteamericana (en aquellos años la SINA, ni expresando que Nixon, Carter o Reagan eran sus presidentes).

La Fornés continuó con su arte y demostró su cubanía por encima del simplismo de cualquier funcionario adoctrinado que quiso anotarse un punto tras bambalinas.

Y no solo de Rosita, existen otros ejemplos de artistas y escritores, incluso profundamente martianos que fueron apartados o censurados por sus ideas, pero ellos se mantuvieron firmes y se ganaron el respeto y la admiración de su pueblo, e incluso, aunque de forma tardía fueron devueltos a su lugar cimero en la cultura cubana, no por un decreto, no por una orden presidencial, sencillamente por su autoridad moral y por el arte limpio, noble, respetuoso, ético y martiano que siguieron expresando(Hablo de Silvio, de Cintio Vitier, de Agustín Acosta, entre otros).

¡He ahí la verdadera libertad artística!

Con esto no estoy descalificando a Solís, y no pretendo achicar su arte al compararlo con Rosita y otros genios de la cultura cubana, él tiene derecho al igual que otros artistas e intelectuales, a crear y definir su arte, pero, y escribo PERO con mayúscula, al expresar su inmenso amor por Donald Trump, aun cuando tenga derecho a expresarse, ese “amor”, que incluso lo dudo, ese amor eterno al magnate neoyorquino lo entierra para siempre –en mi opinión –en el cementerio de los ingratos, de los plattistas, de los verdaderos anexionistas, y considero que, aun teniendo derecho a expresar delirio por Trump, incluso en inglés, lo saca del dialogo y el debate que quisiéramos tener entre todos los buenos cubanos.

En segundo lugar y como segundo argumento: la falta de principios y moral de ese llamado movimiento, se evidencia en la mal llamada huelga de hambre. No, desde la perspectiva de la legitimidad histórica, esos huelguistas ni siquiera se acercan a la catadura moral de esos actos sublimes en la historia cultural cubana. Huelga de hambre de verdad fue la de Mella, la de 1925, (para más detalles vea la prensa de la época, incluso los periódicos de la burguesía cubana, que tuvieron que reconocer la entereza del joven; huelga de hambre de verdad fue la de un simple ciudadano del pueblo de Niquero, actual provincia de Granma, un simple guajiro que en la cárcel del cuartel del pueblo la llevó a cabo por 4 días y casi lo sacan muerto en marzo de 1958, casi deshidratado. Ese anónimo luchador que está en los periódicos de Manzanillo de esa época si era un verdadero luchador por principios.

Los videos subidos a las redes sociales reflejan el tipo de huelga de hambre que estaban realizando los de San Isidro. Los videos, por sí solo, deslegitiman su “lucha” y los fines de su movimiento. En esencia, no tienen principios morales, cívicos, ni políticos para legitimar un movimiento con causa verdaderamente histórica.

En tercer lugar y como tercer argumento: la utilización de nuestra bandera como objeto del mal arte que representan. Los videos y las fotos que estoy viendo en estos momentos por las redes de ellos mismo, los delatan, por creer, erróneamente, que ejecutan un arte libre, incluso se ganan el repudio de los mismos funcionarios de la legación norteamericana en La Habana.

Los propios amos se burlan de ellos, porque esos diplomáticos y diplomáticas acreditados en Cuba, lo. utilizan en función de sus intereses, que son, al final del camino intereses hegemónicos, intereses imperiales.

¡Qué lástima observar cubanos con tanto talento humillarse tanto y burlarse de nuestra bandera, la bandera de todos los cubanos!

Este estandarte no solo es el de la Revolución de los últimos 63 años, esa es la bandera de los mambises, que regaron su sangre por expulsar la tiranía española, esa es la bandera cubana, la que todos debemos amar y respetar, no así de ese modo.

Por tanto, en mi opinión, esos cubanos que utilizan nuestra bandera de esta forma están deslegitimados, y entonces no deben tener el espacio que exigen.

Por último, vuelvo al “amor” a la Yanquilandia de Donald Trump. Creo que, en estas circunstancias, el cubano, que sobre todo viva en Cuba, le pida a los políticos norteamericanos que aprieten la tuerca contra Cuba, no merece respeto cívico, no merece el amor propio.

Usted puede admirar a un político norteamericano, eso es verdad, es lógico, está dentro de las reglas, pero que expreses que él es tu presidente, incluso, un presidente farsante, un hombre que no respeta las libertades de prensa, que no admite crítica, incluso, que es el verdadero autor de un fraude electoral, entonces, cubano trumpista, usted no puede ser legitimado en nuestra nación. Podemos escuchar tus ideas, las podemos tolerar, pero perderás el respeto nacional, y un día, de aquí a 50 años, quizás tus nietos te detesten y se indigesten con tus pobres ideas y falacias sobre la libertad.

Msc. Paul Sarmiento Blanco. Profesor de Historia de la Universidad de Holguín

Los blogueros revolucionarios no montamos guanajos en pelo


La inolvidable Rosa Cristina Báez "La Polilla Cubana", pionera y fundadora de la blogosfera revolucionaria cubana.
La inolvidable Rosa Cristina Báez “La Polilla Cubana”, pionera y fundadora de la blogosfera revolucionaria cubana.

Por Eduardo. Hace ya más de 10 años, mientras formaba parte del cuarteto fundador del blog “La Joven Cuba” (algo que nadie creería en caso de visitar la web actual de ese blog de donde han desaparecido los más de 40 artículos de opinión e históricos que escribí durante casi tres años), guardé un artículo del periodista cubano radicado en Miami, Lázaro Fariñas, con quien en aquellos tiempos intercambiábamos correspondencia periódicamente. En uno de sus fragmentos el texto expresaba: Seguir leyendo “Los blogueros revolucionarios no montamos guanajos en pelo”

Eusebio Leal: Hombre de paz y convivencia civilizada


Por Abel Enrique González Santanaría. Han transcurrido 72 horas de la pérdida física de uno de los mejores hijos de Cuba: Eusebio Leal Spengler. Los medios de prensa nacionales e internacionales, y las redes sociales en internet, publican diversas aristas de su prolífera obra. Entrevistas, testimonios, documentales, artículos, anécdotas, atestiguan que estamos en presencia de un hombre que sin proponérselo se ha convertido en un símbolo de la nación cubana. Seguir leyendo “Eusebio Leal: Hombre de paz y convivencia civilizada”