Memorias de una Serie Espectacular


Qué tiempos aquellos...
Qué tiempos aquellos…

Por Calixto González Betancourt. EL tiempo construye y destruye, pero también, muchas veces, mantiene intactas las memorias de sucesos que calan profundamente en el sentimiento y recuerdos de los pueblos. Para miles de holguineros parece que fue ayer el transcurrir de la XLI Serie Nacional de Béisbol con el espectacular paso de su equipo y aquel colofón de leyenda, que enardeció multitudes con el grito ¡Campeón!, acaecido hace 15 años, el 28 de junio de 2002.

Son muchos los recuerdos, momentos y jornadas que regresan al volver los pasos hacía aquella temporada… “…lo vemos como un equipo más hecho, en condiciones de luchar por propósitos mayores…” vaticinamos en la columna En Esta Serie el 5 de enero de 2002, en vísperas del comienzo de dicho campeonato, sin embargo, aunque esperaba observar mejoría, no me pasó por la mente, ni en sueño, hasta dónde iba a escalar el plantel de casa, conducido por el manager Héctor Hernández.

En el panorama nacional era el plantel holguinero uno de los más modestos, teniendo en cuenta el historial hasta ese momento de sus integrantes, por tal motivo ninguna prensa del país lo tuvo en cuenta en sus pronósticos. Inició el calendario superando en la subserie a Camagüey, tercer lugar anterior. Los triunfos de Los Cachorros se hicieron habituales, a tal punto que un colega de ¡ahora! acostumbrado a saludarme con una sonrisa burlona y la interrogante: ¿dónde pierde Holguín hoy? tuvo que cambiar por: ¿dónde gana Holguín hoy?

Este plantel no tuvo prácticamente ninguna adversa racha y sólo un mal momento en una gira por Occidente, cuando perdió seguidamente los compromisos con la Isla de la Juventud (0-2) y Matanzas 1-2. Fue la única vez en ese torneo en que sufrió tres reveses en línea. En la ocasión realicé algunas reflexiones críticas sobre el uso del picheo y el cambio de bateadores y cerraba parte del análisis, refiriéndome un partido en particular, con la pregunta: ¿se había dado el juego por perdido? Esto ocurrió en medio del percance sufrido por Juan Enrique Pérez, que lo llevó de urgencia al quirófano para una operación de apendicitis, lo que se unió a la ausencia prolongada de Félix Borbón, quien estaba lesionado. El equipo se veía privado de quienes eran hasta ese momento su mejor pitcher  abridor y su primer relevista; ambos retornarían para seguir contribuyendo al triunfo.

El análisis cuestionador al que nos referimos disgustó sobremanera al director, Héctor Hernández, quien, periódico en mano, se presentó intempestivamente en la reunión mensual Deporte-Prensa. El manager alegó, ofendido, que el nunca da un juego por perdido. Además no aceptaba que el redactor diga sus opiniones sobre estrategia-cambios de tiradores. Con ironía me espetó: “quisiera tenerte cerca cada vez que voy a cambiar un pitcher, para pedirte tu opinión”. “Ahora es usted quien ofende al periodista”, le rebatió el desaparecido Germán Pupo Ochoa, entonces jefe de la programación deportiva de Tele Cristal y presente en la reunión. Yo también molesto, le rebatí sus expresiones y expuse mis argumentos…

A Héctor siempre habrá que reconocerle su paciencia, exigencia y dedicación en la formación de los peloteros holguineros y como transformó nóminas muy modestas en planteles ganadores.

Aquel fue un incidente pasajero, que 15 años después me parece hasta pintoresco, que no trascendió en la fluida comunicación manager-periodista, en una campaña donde predominaron los elogios y reconocimientos, para un equipo que dio ejemplo de unidad, cohesión, disciplina, combatividad, junto a adecuada dirección, buen pitcheo y defensa, velocidad y bateo oportuno. Distinguido por distintos protagonistas o héroes de cada éxito, que se turnaron de manera admirable.

La ausencia temporal del lanzador Juan Enrique Pérez, que transitaba por su mejor torneo fue suplida por la reaparición del zurdo Oscar Gil, cuyo aporte sería muy significativo. Orelvis y Luis Miguel fueron los primeros baluartes del pitcheo, junto a otras contribuciones…En bateo y/o defensa se lucieron Juan Rondón, Yoanis Quintana, Gabriel Rojas, Juan Pacheco, Waldo Denis, Roynel Varona, Luis Rodríguez, Ernesto Martínez…

Holguín no solo clasificópara los play of, fue, además, líder de su grupo D y de la zona oriental, como el segundo conjunto más ganador de la Serie (55 victorias). El equipo de pelota holguinero se convirtió en una causa de todo un pueblo, autoridades, instituciones, peñas. La realidad superó con creces aquello de que esperábamos un mejor desempeño. Holguín pasó por encima de Camagüey y Villa Clara, en cuartos de finales y semifinales, respectivamente,con algunos partidos que resultaron épicos por la reacción avasalladora de Los Cachorros.

En esos días yo escribí: “Parece increíble lo que mis ojos ven, lo que está ocurriendo, pero felizmente cierto. Luego de tanto bregar, de tantos malos tiempos, de logros pasajeros y esperanzas desvanecidas. Entonces ¿cómo calificar ahora a nuestro equipo? Adjetivo no encuentro…”

Los compañeros de ahora.cu que trasmitían el juego, jugada a jugada, saltaron de alegría cuando el jonrón de Rondón (segundo juego de la semifinal) que dejó al campo a Villa Clara, para trocar en victoria lo que parecía derrota y ante tanta exaltación se olvidaron de describir el batazo del antesalista holguinero, y sólo cerraron el juego con las estadísticas del desafío. En el play off final, Holguín tuvo que enfrentar a otro que asombró y fue grande en Occidente, Sancti Spíritus.

Con el duelo 1-1, las hostilidades se trasladaron por la tierra del Yayabo. No puedo olvidar la incertidumbre que experimenté cuando me dijeron que no había transporte ni fotógrafo para ir a Sancti Spíritus, más no podía dejar de ser testigo de aquellos partidos. Las peñas, con Carballido al frente, me acogieron en su ómnibus y fuimos muy atendidos por los espirituanos. Con dos victorias seguidas, el play offf se tiñó de holguinero, lo cual hizo titular a mi colega Sigfredo Barros, en Granma:”Estos perros parecen polleros”.

Llegó la tercera noche en el “Huelga”. Íntimamente tenía una terrible disyuntiva. Yo deseaba que Holguín se coronara en su tierra, además no tenia fotógrafos en Sancti Espíritus, para pode plasmar gráficamente con amplitud el gran acontecimiento, pero por otro lado no quería que mi equipo perdiera ese partido. Las autoridades del Gobierno holguinero reservaron en Sancti Spíritus local, comida y bebidas para festejar el triunfo esperado. Los locales reaccionaron en la tercera noche en su patio y alargó el desenlace, que sería en el “Calixto García”; por supuesto, lo reservado hubo que consumirlo junto a cierta fiesta adelantada.

Una señora morena, entrada en años, sentada en uno de los palcos más cerca del terreno, en el “Huelga” colocó sobre la malla un paño rojo y hacía, de vez en cuando, raras gesticulaciones. El desaparecido Luis Jiménez, de Radio Angulo, muy dispuesto y en broma, se dirigió a donde estaba la espirituana e intento quitar de su sitio la tela roja. La señora se le encaró y reviró. No pudo cumplir su cometido. Un poco más allá, casi por encima del dogout de Holguín vimos unas velas encendidas. Al terminar ese juego con la victoria de Holguín, Jiménez le espetó a la mencionada mujer:”Tus obras no tiene fuerzas, pues ganamos”. Ella solo se rio.

Los Gallos empataron, 3-3 la porfía cumbre en un “Calixto” abarrotado. El título se decidiría en un juego, el séptimo del play off. Era viernes, día de cierre del semanario ¡ahora!, por tanto debía comenzar a escribir por adelantado. “Vamos   hacer la entrevista de la victoria” le dije a Héctor,   en el terreno número dos , donde entrenaban esa mañana los holguineros. ¡Cómo!, reaccionó riéndose el director, en definitiva teníamos ambos una gran fe en el triunfo y sería muy complicado por la noche, luego del desenlace, y ante la efervescencia popular. conversar con el timonel del barco victorioso.

La crónica del juego: “Noche histórica para el deporte holguinero (viernes 28 de junio del 2002). En las trinchera holguinera Orelvis Avila y en la espirituana Ifreidis Coss. El “Calixto García” nuevamente repleto, el cual seguía imponiendo record en concurrencia. Tres encones para uno y otro bando, a pesar de algunas escaramuzas de los holguineros, que se ven dispuestos a romper la cadena de ceros que le ha tejido Coss en este Play Off, la que es deshecha en el cuarto inning por el jonrón de Ernesto Martínez…Se va Coss, viene Maels, a quien Rondón y Denis le ligan doble y sencillo, respectivamente, en el quinto, para la segunda carrera.

Orelvis le sigue tejiendo ceros a los espirituanos, con importante escón en el octavo. Llega el principio del noveno, la pizarra 2-0 favorable a Holguín. Primer y segundo outs. Falta uno. Los fotógrafos trataban de acercarse al teatro del juego, el árbitro principal les ordena que se retiren un poco, la afición de pie…”pero Ixis Valle conecta sencillo (un batazo de poca fuerza, bien colocado), y doble el emergente Yero,   Conferencia en el box. Hit por el campo corto trae la primera anotación espirituana, el empate llega a tercera. Orelvis no puede completar su fenomenal tarea, y el zurdo Gil, no obstante sus dolencias, viene a su rescate. La tensión se eleva al máximo cuando otro sustituto, Villaspando, recibe boleto. Las bases se repletan, y en turno el mejor bateador del Play Off final: Cepeda. No recuerdo haber vivido otro momento más dramático en un juego de béisbol. Furioso enfrentamiento entre el experimentado pitcher y el indetenible toletero. Conteo de dos y dos. Aumenta el dramatismo. Ahí viene la curva de Gil…strike tirándole: ¡Holguín Campeón!. Sancti Espíritus cae peleando hasta el último instante: No pudo ser mas emocionante el cierre de la XLI Serie Nacional de Béisbol. El bullicio era ensordecedor. Los aficionados invadieron el terreno. Iglesias replicaron sus campanas…

Terminado el último swing infructuoso de Cepeda,la emoción explotó en mí como en miles de comprovincianos. Nos abrazamos, hasta lágrimas corrieron. Pero era necesario serenarme para cumplir mi labor profesional…

En esa madrugada, la redacción de ¡ahora! era un hervidero. Difícil concentrarse. Hubo puja para seleccionar la foto del equipo, que iría en la portada; varios fotógrafos presentaron propuestas. La primera y páginas del centro eran dedicadas a la proeza, pero no era suficiente, entonces Rodobaldo Martínez, director del periódico, decidió usar también la página seis para un despliegue gráfico, que quedaría para la historia, como aquella edición de ¡ahora!

La crónica de la victoria: “El grito por la victoria estremeció lo mas recónditos lugares de Holguín y también de Cuba: Eran exactamente las 11:45 de la noche del viernes 28 de junio del 2002 cuando la exclamación de ¡Holguín Campeón! sacudió hasta el delirio a miles y miles de corazones. Se cumplía un sueño lejano, que dejaba de serlo para convertirse en una cierta y grandiosa realidad.

“Aturdido y extremadamente feliz miraba atónito a mí alrededor y ¡de verdad! temí que las gradas y los palcos se derrumbaran. Entonces regresaron a mi memoria aquellas palabras de nuestro Estadio, que yo había convertido en letra impresa el 13 de febrero de 1999:”Y falta por cumplirse mi gran sueño que algún día llegara: Agitarme hasta los cimientos con el furor de una afición, cuando apoye a su equipo en la discusión y logro de un titulo nacional”. Y yo le contesté. “Así será señor Estadio, y ojalá yo escriba la crónica de esa victoria.

“Entonces yo veía muy distante esa posibilidad, y míreme ahora, solo un poco mas de tres años después, pasada la una de la madrugada, intentando escribir esa crónica, una de las mas sentidas de mi vida, pero la emoción que me aprieta el pecho y me embota la mente casi me lo impiden.

“¡Como reflejar en pocas líneas la proeza de este equipo Holguín de béisbol, el pionero del deporte de esta provincia en adjudicarse un Campeonato Nacional de primera categoría! ¡Como mostrarles la combatividad y entrega sin limite de estos peloteros, que supieron saltar obstáculos, salir como fieras al terreno para recuperarse de un revés, exprimir las debilidades o descuidos del contrario para notarse increíbles triunfos. Para derrumbar mitos, para acallar a los escépticos, para dejar en el camino a los considerados fuertes y favoritos!

“¡Y como reconocer a la altura que se merecen los protagonismos de Rondón, Pacheco, Denis, Quintana, Rojas, Varona, Martínez, Orelvis, Luis Miguel, Juan Enrique, Gil y demás jugadores, miembros de la dirección y otros integrantes de ese victorioso colectivo! El tiempo apremia, pero queda el consuelo de que luego podré con calma y con más espacio ponderar como debo el desempeño de nuestros Campeones.

“¡Qué recompensa para ese pueblo holguinero, que tantos años esperó el triunfo y convirtió en ídolos a sus peloteros que no lo defraudaron!”

En el futuro otros títulos para Holguín vendrán, pero la impronta de aquella Serie con su galardón inédito perdurará en el tiempo.

(Tomado del blog de Calixto González Betancourt)

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