Celia Nuestra


Celia Sánchez Manduley.
Celia Sánchez Manduley.

Por Yudith Rojas Tamayo. Amanecí con la gratitud de dedicarte estas líneas. Sé que no llegué a conocerte, siquiera a compartir tu paso por Cuba en aquellos años en los que se construía con fervor la obra revolucionaria, pero te siento parte de mi vida.

Hay instantes en que te pienso desde mis conocimientos de Historia, otras en que imagino cómo sería el haber disfrutado junto a ti una conversación entre mujeres: ¿qué tipo de comida te gustaba?; ¿tendrías tiempo para leer una buena novela?; ¿qué pensabas cuando en la noche, después de un largo día, por fin conciliabas el sueño?

Tantos instantes en que hiciste sentir tus ideas y hacer realidad los deseos de los más necesitados. No hubo niño, hombre o mujer que no contara con tu apoyo. Se decía incluso que todo aquello que supieras, era la garantía de una solución a los problemas que aquejaban al pueblo.

Gracias a tu esfuerzo, Cuba tiene hoy la posibilidad de contar con una Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, por tu empeño constante de preservar la memoria histórica; del Complejo Museológico de Birán, casa natal de nuestros líderes; del Parque Lenin, para la recreación sana de la familia, y tantas otras obras que asumiste con entrega.

En ocasiones, imagino cuán difíciles fueron aquellos años en la Sierra y me lleno de orgullo. Por algo se hicieron llamar Las Marianas, en momentos en que la delicadeza, sensibilidad y belleza, se combinaron con el arrojo, el coraje e inteligencia.

Decidí que voy a acercarme poco a poco a tu estrella. Me voy a detener varios minutos a sentir lo que sentiste cuando abrazabas a los pequeños que perdieron a sus padres; a sentir tus lágrimas cuando leías con ternura y preocupación los cientos de cartas que sujetaban tus manos; a reír con la alegría del avance social de la Patria; a sentir los nervios en el estómago cuando estabas cerca del Comandante.

Hoy, Cuba despertó con la magia de tu sonrisa, la de mujer, la de madre ganada a cariños. Quizás fue por ello, que aquel 9 de mayo, tus padres decidieron que llevarías el nombre de Celia Esther de los Desamparados Sánchez Manduley, como presentimiento de que perfumarías con tu esencia, el dolor y la felicidad del pueblo cubano, ese que no te olvida.

Anuncios

2 comentarios en “Celia Nuestra

La opinión que le merece el texto que acabas de leer es muy importante para nosotros, ¿la compartes?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s