#CosasdeFidel: ¿Y tú eres médico?


Fidel habla en la inauguración del primer curso de Trabajadores Sociales en la Escuela de Cojimar, La Habana, en septiembre de 2000. Foto: Archivo/Estudios Revolución.

Fidel habla en la inauguración del primer curso de Trabajadores Sociales en la Escuela de Cojimar, La Habana, en septiembre de 2000. Foto: Archivo/Estudios Revolución.

Por *Luis Orlando Aguilera García. Corrían los primeros años del siglo XXI. Cuba, convocada por Fidel, se movilizaba para recibir al niño Elián. Nacía, en medio de todo aquel épico combate de pueblo y líder, la Batalla de Ideas, concebida y liderada por el Comandante. Muchos problemas sociales se habían acumulado por los efectos devastadores del periodo especial. Entre ellos, la ocupación de los jóvenes era un punto de atención para la nación.

Fidel convocó a la fundación de Escuelas de Trabajadores Sociales. Dos asuntos serían atendidos con ellas: el estudio como empleo útil para jóvenes que no estudiaban ni trabajaban. Al mismo tiempo, esos jóvenes facilitarían la atención diferenciada del Estado a las familias más afectadas por los efectos del Periodo especial.

En cuanto avanzó la formación de trabajadores sociales, emergió otro problema: brindar respuesta formativa universitaria a los egresados de aquellas escuelas. Fidel convocó a las universidades para construir de conjunto las soluciones a ese problema. Tuve la dicha de asistir a algunas de las sesiones de trabajo con el Comandante en el Palacio de Convenciones.  Una de ellas, en la Sala 5 de Palacio, dedicó una parte de sus análisis a la informática, y su utilidad para elevar la eficacia de la prestación de los servicios de salud en los policlínicos, también seriamente dañados en ese momento.

Fidel solicitó que un médico se presentara en el estrado para que explicara cómo desarrollar ese proceso. Al estrado llegó un profesor, entonces Decano de Informática en la Universidad de Holguín. Quiso iniciar su explicación, pero el Comandante le preguntó si era médico. El profesor le dijo que no, pero que él podía abordar el asunto. El Comandante insistió en la necesidad de que fuera un médico. El profesor, algo molesto, se retiró del estrado.

Un rato más tarde, se anunció un receso. Pero cuando pretendíamos salir de la Sala, de pronto ambas puertas estaban cerradas, y el Comandante, con inesperados y grandes pasos atravesó toda la Sala y se dirigió al fondo, donde se encontraba el profesor. Fidel le puso su brazo sobre los hombros, en gesto de amistad. Comenzó a conversar con el profesor. Era para todos visible que el Comandante quería disculparse con el profesor, quería exponer las razones por las cuales necesitaba en ese momento que un médico abordara el asunto en debate. Pero no quería que el profesor estuviera disgustado.

Conversaron un rato. El profesor podrá explicar lo que conversaron los dos. Pero en aquella Sala todos recibimos una clase magistral de humildad de un Jefe de Estado, una personalidad mundial, un líder de estatura universal, que tenía que atender problemas muy graves de Cuba y de otras latitudes, y sin embargo, tenía la grandeza de valorar cuán importante era explicar a cada cubano sus ideas, disculparse con sus gestos si alguno se siente dolido, si alguien no entiende, y explicar una y mil veces sus ideas para lograr que las mismas se abrieran paso y al mismo tiempo se enriquecieran con los aportes de cada uno de los hijos de la patria. Y eso fue lo que ocurrió aquel día.

Así es Fidel, genial, grandioso, y la vez humilde, sencillo, afable, sonriente, preocupado por todos en todo momento. Así estará siempre en el corazón de los cubanos. Así hemos de actuar, para acercarnos a ser como él es, sobre todo los vivimos para educar a nuestros jóvenes y niños, ya sea como maestros, como dirigentes, como familia, como comunidad. Ser dignos de su confianza.

Luis Orlando Aguilera García es Doctor en Ciencias, investigador y profesor de la Universidad de Holguín.

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2 comentarios en “#CosasdeFidel: ¿Y tú eres médico?

  1. Vi a Fidel hacer eso varias veces. E incluso está registrado que lo hizo hasta con bandidos contrarrevolucionarios capturados en El Escambray. Muestra de su grandeza.

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