Los cuentos del Plan Jaba


Foto tomada de Ahora.
Foto tomada de Ahora.

Por Yenny Torres e Isis Sánchez. Pánfilo se ha encargado de alabarla desde la sátira. La venera con agua clara -a prueba de Aedes- y profetiza su fantasmal investidura con cuadro en la pared y una canción a lo “Marieta”, siempre con su típico discurso polémico detrás. Lo cierto es que la libreta de abastecimiento sigue dando de qué hablar, y no precisamente, para “vivir del cuento”.

En su ir y venir, no solo palpita por su “yo interno”, sino también por esa “tranquilidad” que regala al ser “salvoconducto” en las turbias aguas de las colas. En otras palabras, por constituir la “visa” de los Plan Jaba (PJ).

Justo ahí se forma otro revuelo, tan viejo como el personaje humorístico, tan controversial como la libreta y a veces, ya ni mencionado en la bodega. Por eso aquel día a Martha, le pareció extraño ver que la firma de su hermana, encargada por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) del asunto, no coincidiera. Se trataba de “simple” falsificación, una de las tantas aristas que se “tejen” en torno a este tema.

Fue en el año 1992, cuando el Ministerio de Comercio Interior (Mincin) dictó la carta circular 17, actualizada en 2002, para regular el Sistema de Venta PJ en el Comercio Minorista Normado. Según el documento, como requisito para tener ese derecho está: “Ser mujer u hombre trabajador (a) activo (a), solo o que todos los integrantes de su núcleo familiar sean trabajadores, estudiantes o menores de edad no escolar”. Si hay un desvinculado o jubilado en el núcleo, ya no “clasifica”.

Con la instauración del mecanismo se materializó uno de los sueños de la FMC: apoyar a los obreros, sobre todo a la mujer. No obstante, por las contradicciones a su alrededor, la gente tiende a rechazarlo. En varias oportunidades este semanario ha abordado la temática, justo el 15 de octubre del año 2005 y bajo el titular “Orden al Plan Jaba”, en ¡ahora! se realizó un análisis sobre las mismas problemáticas que hoy, a más de diez años, persisten.

Entonces, ¿cuál es el mecanismo correcto para entregarlo? Primero, una reunión con las federadas, realizada en los meses de octubre y noviembre, en aras de analizar el tema y aprobar por votación quienes tienes derecho al PJ para el año entrante; la secretaria de la delegación confecciona el listado de las mujeres aprobadas, luego su homóloga del Bloque firma las libretas y lo lleva a la bodega, donde se coloca en un lugar visible.

Sin embargo, lamentablemente, no siempre se procede de la manera establecida. Al visitar la unidad 4312 “4 de abril”, de la Ciudad de los Parques, se pudo detectar un problema, presente también en otras instalaciones de este tipo en la provincia.

Orlando Almaguer, dependiente de la mencionada unidad, afirmó que en lo que va de año el listado de PJ no se ha actualizado, al parecer porque no hay en el Bloque de la FMC una secretaria definitiva que acuñe y firme la libreta de abastecimiento de las mujeres trabajadoras.

“A falta de eso -agrega Almaguer-, hemos estado vendiendo por este sistema a esos consumidores que conocemos han tenido el servicio toda la vida. Pero la verdad es que se vuelve engorroso y las colas un “infierno”, sin mencionar que para el obrero, la espera es terrible”.

En la unidad 4333 “El Roble”, del reparto El Llano, la situación es similar, aunque no en todas las épocas del año. Rodolfo Váldez, administrador, explicó que el listado de PJ está visible en todas las áreas, siempre y cuando el secretariado de la organización femenina entregue los nombres a tiempo.

“En ocasiones el proceso se dilata y buena parte del año, el registro de los PJ no está en la tienda, en ese caso, se mantiene los “privilegios” de la cola, pero los dependientes comprueban el cuño y la firma de la secretaria del bloque de la FMC al comprar el consumidor”, argumentó.

Omer González Velázquez, director comercial del Grupo Empresarial de Comercio Holguín, aseguró a su vez, que los bodegueros tienen el deber de revisar la libreta sin alegar ignorancia, pues para desempeñarse en el puesto tienen que estar capacitados y dominar el procedimiento ante posibles fallas en este servicio.

Es válido aclarar que el sistema no solo se aplica en bodegas, también en supermercados, puntos de venta de combustible doméstico, de leche, así como carnicerías, placitas y panaderías.

La Resolución incluye además que los productos liberados no son por PJ, los estudiantes de la Enseñanza Primaria no pueden comprar con esta prioridad y que en la cola se distribuirá dos PJ por un núcleo no acogido.

Ante las nuevas transformaciones económicas cabe destacar que los trabajadores no estatales, con autonomía jurídica, tienen igual derecho, sin importar que su negocio se encuentre ubicado en el propio domicilio.

Algunas personas, como Marbelis Proenza, secretaria de la FMC en municipio de Holguín, creen necesario capacitar todos los años sobre este sistema a las dirigentes de base de la Federación y a los involucrados por parte de Comercio. Todo sin olvidar el deber de las personas en ello, pues unas compran donde quieren y no donde les toca; otras, a veces, viven en un lugar y obtienen los “encargos” en otro, entonces de este modo, nunca aparecen en ningún listado.

Es vital entender que si una mujer “x” está sola en un núcleo y es PJ por él, aunque viva con el esposo y un hijo, por ejemplo, estos no podrán comprar por PJ a nombre de ella, pues aparecen en otro núcleo.

En años anteriores, el Mincin validaba mediante un sello la asignación del PJ, pero eso dejó de funcionar hace más de una década. “En municipios como Cueto se coloca el cuño de la FMC en las libretas, mas esta iniciativa no procede en otros municipios, cuya cantidad de habitantes es superior”, comentó Iris Díaz Cabrera, miembro del Secretariado provincial que atiende tareas ideológicas.

Pese a la “creación” de la denominada “ley de la consideración de la comunidad y la bodega”, el plan especial es un invento. Discapacitados o personas enfermas, compran por su carné y no por PJ, en estos casos solo se apela al humanismo y sensibilidad de la cola.

La ley recoge que las personas o núcleo familiar que incurra de manera reiterada en violaciones del uso del PJ, se les llamará la atención y si persiste, se le retirará el derecho.
Sin dudas, la problemática social se erradicará cuando cada cual haga lo que le corresponda y de forma correcta, así los “cuchillos” de Pánfilo nos rozarían mordaces, pero con seriedad y respeto para erigir o proponer una sociedad mejor, que -por supuesto- no viva de los cuentos.

(Tomado de ahora.cu)

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