Onelio y las doce claves de Caricare (+Fotos)


Onelio Escalona fue el invitado de Ronel González en su peña habitual en la Sede José de la Luz y Caballero de la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona fue el invitado de Ronel González en su peña habitual en la Sede José de la Luz y Caballero de la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.

Por Francisco Rojas González. El poeta y escritor holguinero Ronel González Sánchez sorprendió a todos en su peña habitual en la Sede José de la Luz y Caballero, de la Universidad de Holguín, con un invitado especial: Onelio Escalona.

Ronel califica a su invitado como el más grande humorista de Cuba y en su estatura tiene toda la razón. Onelio, que agradeció la oportunidad de volver a su gran escuela, recordó que se formó en ella y que muchas de sus obras fueron escritas en uno de los cuarticos de la Beca. Se refirió a su profesor Milton Reyes y a su consejo inicial para que leyera mucho, algo que parece haberlo tomado muy en serio.

Onelio, que es de la casa, vino a presentar su libro “ Caricare en clave de doce”. Aunque afirmó que no se le puede catalogar de escritor pues sería muy pretencioso de su parte, su genialidad ha sido más que probada. Estudiantes y profesores estuvimos por más de una hora riéndonos y reflexionando con la presentación de un gran comunicador.

Onelio Escalona fue el invitado de Ronel González en su peña habitual en la Sede José de la Luz y Caballero de la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona fue el invitado de Ronel González en su peña habitual en la Sede José de la Luz y Caballero de la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona en la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona en la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona en la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona en la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona en la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.
Onelio Escalona en la Universidad de Holguín. Foto: Francisco Rojas González.

2 comentarios en “Onelio y las doce claves de Caricare (+Fotos)

  1. MUCHAS GRACIAS POR DIFUNDIR LO QUE MODESTAMENTE HACEMOS DESDE LA POESÌA PORQUE LA ESTROFA NACIONAL CUBANA, LA DÈCIMA, SE DIFUNDA EN EL MUNDO. ESTE FUE UN ENCUENTRO ESPECIAL DE LA PEÑA ESCUELA HOLGUINERA DE LA DÈCIMA, UN DÌA DE LUJO, MEMORABLE REALMENTE. SEGUIREMOS HACIENDO ARTE Y DEFENDIENDO LA CULTURA DE NUESTRA PATRIA. RONEL GONZÁLEZ SÀNCHEZ

    El chiste si tiene vuelto, un moderno ejemplo de tortura psicológica y socio-ilógica perpetrado por Ediciones La Luz

    Las presentaciones de libros no llevan citas pero esta tiene un epígrafe de la holguinera poeta Kenia Leyva que dice: “Si me vuelves a hacer una caricaturita de esas, te van a encontrar tirado en un barranco, con la boina ripiá, y con la boca llena de hormigas, porque te voy a arrancar los c… [AQUÍ VA UNA ESPECIE DE PITIDO PARA QUE NO SE ESCUCHE LA MALA PALABRA].

    Cuando me dijeron que me tocaba presentar el libro de cuchufletas y caricaturas anormales El chiste si tiene vuelto, de Onelio Escalona Vargas, en la Feria del Libro de Holguín, mamotreto para el que ya había tenido el infortunio de escribir en décimas las palabras de contra-cubierta, bajo permanente, y me atrevería a añadir que salvaje coacción del humorista, pensé en las grandes extensiones de humedales, lagunatos, fangueros etc., de la Ciénaga de Zapata y, literalmente quise, en ese instante de sublimes visiones, ensoñaciones y enajenaciones, encontrarme trotando sobre arenas, lo más movedizas posibles y que, de una buena vez, ¡me tragara la tierra!
    Aunque ya había visto, digamos que demasiado, a Onelio en su desfachatez actoral, acompañado por su concubina Mireyita Abreu, comencé una sospechosa, y nada convencional “amistad” con el grandulón de la escena, en el Congreso de la Asociación Hermanos Saiz, que se celebró en el Palacio de las Convenciones de La Habana en octubre del año 2001, en el que, valiéndonos de diversas artimañas y sobornos, logramos incluirnos entre los miembros de la delegación holguinera. En un prolongadísimo y fastidioso juego de damas, que duró exactamente una madrugada de nuestras existencias, e insisto, ojo: juego de damas, no con damas, por si acaso nos están escuchando o se enteran nuestras parejas actuales, para mantenernos despiertos, pues corríamos el riesgo de perdernos un excitante viaje a una especie de reapertura de los edificios de Bellas Artes que tendría lugar al amanecer, mientras nos observábamos mutuamente para descubrir cuál era el primero que iba a hacer trampas, entre bostezo, ronquido, sacudida, más bostezos, etc., y cálculos precisos de cada jugada, con solo mirarnos intensamente, pestañear y suspirar arrobados varias veces, desde el principio supimos:

    1.- Que aquella relación sería muy calculada, por supuesto.
    2.- Aburrida, sobra decirlo,
    y 3.- Que nos hundiría, textualmente, en el abismo.

    Admirador secreto suyo, y envidioso además de la afortunada y odiosa Mireya, por razones que aún no podemos explicarnos, a partir de entonces tuve que conformarme con observar a One, así le llamo en la intimidad, desde la distancia, que como comprenderán no siempre significa el olvido, hasta que hará cosa de un año más o menos sucedió lo que tenía que sucedir: comenzamos a salir juntos, a contemplarnos a solas, a beber compulsivamente té de limón en el café Las Tres Lucías, y terminamos enganchados… en varios proyectos culturales que ya han fructificado como la presentación de la Expo de caricaturas y esculturas “Onelio Escalona Bah”, mi horrenda intervención como decimero humorista en algunas apariciones en público del dúo, y un megaproyecto, que aún no estoy autorizado a revelar, por si las moscas, o sea, los recelosos calificadores de sobresaturación de la imagen de Caricare en los medios (y las pesetas, claro), los blablablás, los quitatetupaponermeyó y la consiguiente ración, casi obligatoria en estos casos, de B.C.P. (Brujería por Cuenta Propia).
    Por todos los motivos anteriormente expuestos, frase que copio de los vademécum burocráticos de las asambleas, era de esperar que después de la inclusión de tres obras de Escalona en Humor del cercano Oriente (Ediciones Alarcos, 2014), muestra dicen que de guiones humorísticos, compilada y prologada por Carlos Fundora; luego la aparición de doce piezas suyas, sin incluir la boina me imagino, en el volumen Caricare en clave de doce, que heló al público cubano desde la Colección Aire Frío de Ediciones Alarcos, también en 2014; el chamaco como que se fue envalentonando hasta atreverse a espetar El chiste sí tiene vuelto, libro que carga con un prólogo del escritor José Luis García, a quien me imagino bien incómodo, frente a una pared de ladrillos sin repellar, y demorándose una eternidad para lograr dos pesadas cuartillas iniciales, tituladas “A modo de presentación”, donde hace una historia disparatada de la caricatura, mezclando las influencias del viejo Japón, los representantes de las artes plásticas del XIX cubano y la obra prácticamente desconocida entre nosotros de Kawanabe_Kyōsai, dicen que último experto en la pintura tradicional nipona, o sea, como suelen decir los viejos borrachos del parque de San Pedro de Cacocum, mi terruño natal, “¡na que ver!”.
    Quisiera, pese a todo, poder recomendarles algo atendible o digerible del libro de marras, pero en su lugar me limitaré a ofrecer disculpas, porque en él, con la excepción de mis magníficas, antológicas, y para nada egolátricas décimas ya mencionadas, de la contracubierta, donde retrato “al papel carbón” a Onelio, usted puede perfectamente arrancarle la tripa, y las tripas, al libro; preservar la cartulina y prescindir, sin miedo, de imágenes y caracteres, que podrá estar seguro de que no habrá perdido nada, excepto los doce pesos invertidos, que según con quien lo cambie, se corresponde con la mitad de un CUC.
    A continuación, debido a lo contundente y magistral de mis aseveraciones, me cito cuidadosamente e in extenso, a mí mismo:

    Desde que Onelio Escalona llegó al humor del teatro dos más dos no fueron cuatro (ni hubo silencio en la zona). Definir a esta persona inusual no es bobería porque, o te trastorna el día con gags que son de TV o vuelca en papier maché tus defectos, con maestría.
    Onelio es grande humorista no solo por su estatura que entra en la caricatura campechana y folclorista de la ciudad. Una lista de “seres” dan a su estética dimensión polifacética y, en el dúo Caricare, no hay comediante que pare su creación hiperquinética.
    Fiel, altruista y martiano (porque en él no todo es mancha) vive como una avalancha su derrotero mundano, pero se le fue la mano al decir, recientemente, que él escribe lo que siente y, en este nuevo periodo, proyecta publicar todo lo que pase por su mente.

    Ahora llamo la atención de la concurrencia para que me ayude a entender de qué mañas y presiones se valdría el autor para convencer a Adalberto Santos y Luis Yuseff, de Ediciones La Luz, de que figuraran como editores y lo peor, responsables de la publicación del cachivache, diseñado por Yordis Monteserrín y corregido por Vladimir E. Hechavarría, el pasado 2015, porque aunque es por todos conocido que Onelio, junto a su abominable concubina, ha arrasado con los premios Aquelarre del Centro Promotor del Humor, no era necesario que nos ofreciera y sometiera a este trago amargo. Recordemos, por ejemplo, que el huracán Ike arrasó a Holguín ¡y no por ello le hicimos un homenaje ni le pagamos con la misma moneda!
    Finalmente, quiero dar gracias a Dios, a la UNEAC, a los organizadores de la Feria del Libro, a Manuel García Verdecia por tolerarnos en su espacio “Memorial de un testigo”, a Escalona por supuesto… que no, pues a los enemigos debemos mantenerlos a raya y no hay nada que agradecer porque generalmente se esconden en las sombras para urdir cosas contra uno; como lo pasado es pasado, y todo lo expresado se puede revertir y olvidar rápidamente, para salir del mal rato que he compartido con ustedes, puesto que suscribo el manoseado criterio de que los malos caminos deben pasarse rápido, propongo al inteligente y respetuoso público lector que compre el libro, total, si cosas peores le suceden a uno en la vida y tiene que aceptarlas; que se lo lleve, lo manosee, lo hojee si le queda tiempo, y si tiene coraje le pase la vista a las caricaturas y los chistes, no para que se ría, porque eso es desear demasiado, sino para que pueda compartir con otros las atrocidades en que cae el Instituto Cubano del Libro publicando cosas semejantes, y no se incurra en el futuro en errores similares, puesto que sin libros así estoy totalmente convencido no de que un mundo mejor es posible, pero al menos más soportable.

    Muchas gracias.

    Ronel González Sánchez

    Me gusta

La opinión que le merece el texto que acabas de leer es muy importante para nosotros, ¿la compartes?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s