Reveladores testimonios del impacto negativo del alcoholismo en #Holguín


Foto tomada del Ahora.

Foto tomada del Ahora.

El alcoholismo es un fenómeno social que afecta de manera directa a sus consumidores. La Salud Pública cubana destina centros para el tratamiento y rehabilitación de las adicciones, pero existela necesidad de una labor preventiva eficaz.

“¿Quién sufre más, él o yo? Cuando lo veo llegar aferrado a las paredes, arrastrando su cuerpo, cuerpo de fuerzas débiles. Cuando curo las llagas de su piel, ya tan fina y succionada por sus huesos. Me pregunto si él sufre más que yo cuando dice que no tiene nada en este mundo, que el cariño no existe, y descubro que ya no alcanzo a curar las cicatrices profundas de su alma. Yo lo entiendo, acepto que está enfermo y por eso recojo las botellas del portal y los pomitos escondidos debajo de la cama. Les explico a mis nietas que cuando se duerma todo pasará y volverá a ser la persona más dulce y humana que hayan conocido.

“No importa que la culpa siempre sea mía, que la suerte y las buenas compañías estén de vacaciones hace ya tanto. No importa que otros me critiquen, que encojan sus hombros cuando pregunto por él, que digan ya no tiene remedio o que la ayuda profesional es tiempo fútil. Es una historia conocida por todos”, asegura Ana, madre de un alcohólico.

El alcoholismo es una enfermedad antigua, arraigada en nuestra población desde el inicio de los centrales azucareros, donde se destilaba el ron. Estuvo presente en actividades sociales, fines de año, días festivos, pero alcanzó un incremento significativo en la población después del Periodo Especial. Al parecer el saldo que este nos dejó va más allá de inventos electrodomésticos y artificios de subsistencia.

La principal vía para llegar al alcoholismo es la sociocultural, la influencia del contexto en que vivimos. Existe también la vía evasiva, caracterizada por la ingestión de bebidas alcohólicas para eludir problemas y situaciones de la vida. Para escapar de las carencias materiales y económicas, muchas personas comenzaron a consumir y otras aumentaron la costumbre de hacerlo. Otra vía es la hedónica, con un aumento significativo en adolescentes y jóvenes que consumen alcohol por placer o gusto.

¿Cómo salgo de esto?

En el municipio de Holguín, existe una clínica de Servicio de Hospitalización Parcial para Adicciones desde el año 2001. El centro atiende a pacientes de toda la provincia con adicciones al alcohol, tabaquismo y otras drogas. Funciona como un hospital de día, de lunes a viernes, a partir de las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde. Cuenta con una psicóloga, una psiquiatra, una trabajadora social y una enfermera.

Lidia Bess Parra, psicóloga de la clínica, explica: “El paciente debe llegar después de haber vencido la primera etapa que es la desintoxicación, con una duración de 21 días, por lo general ingresados en el Hospital Psiquiátrico. No solo recibimos esos pacientes, porque a todo el que llegue pidiendo ayuda se la brindamos, no podemos permitir que después que se decida a llegar hasta aquí se le cierren las puertas. La segunda etapa es la deshabituación, tratamiento que dura 8 semanas e incluye terapias reeducativas en busca de modificar patrones de conducta inadecuados y rescatar valores. El tratamiento fundamental es la psicoterapia. Tiene como propósito llegar al convencimiento del paciente de por qué es necesario que cambie, y su convicción debe ser no volver a tomar”.

Ernesto, un paciente en rehabilitación cuenta que las atenciones del equipo de trabajo de este centro son el mayor impulso que tienen para curarse. “Comencé a tomar en Angola, en el año 1989, y poco a poco fui deteriorándome. Vine a la clínica por decisión personal, tengo 58 años, soy trabajador de la salud y llegó el momento en que tuve que elegir entre suicidarme o pedir ayuda, y opté por la solución más inteligente”.

Como parte de la rehabilitación realizan ejercicios físicos, practican yoga y taichi para fortalecer su mente, mejorar sus signos vitales, liberar energía y tener un mayor autocontrol. Además participan en la ergoterapia, mediante trabajos en el huerto y jardín.

Aprenden sobre la enfermedad, cómo manejarla, qué hacer cuando tienen deseos de beber o cómo actuar ante una recaída.

Marta Martínez Escalona, trabajadora social del centro, señala que para la recuperación del paciente es fundamental el apoyo de la familia. Al enfrentarse a etapas como la abstinencia que provoca temblores, ansiedad, depresión e irritabilidad, es necesario la comprensión y respaldo de los seres queridos. Son personas carentes de afecto, muy susceptibles, que eventualmente han perdido el respeto de todos a su alrededor.

Esther, esposa de un paciente que asiste a su sexta semana de deshabituación, comenta: “Cuando lo traje estaba decidida a acompañarlo hasta el final, porque había visto lo que sufría cada vez que intentaba abandonar el vicio. Sus manos temblaban constantemente, se desesperaba con facilidad y estaba de mal genio siempre, pero tuve mucha paciencia, le daba obligaciones en la casa para que estuviera ocupado la mayor parte del día, fue una etapa muy difícil y sé que sin mi apoyo no lo hubiera logrado”.

Luego de las ocho semanas de tratamiento el paciente pasa a un grupo de seguimiento clínico. Es obligatoria su asistencia una vez por semana durante un año, porque si no corren el riesgo de recaer bajo la excusa de que “ya no son alcohólicos y se pueden controlar”. Más adelante pueden seguir visitando la clínica o utilizar grupos de ayuda mutua como Alcohólicos Anónimos (AA).

¡Sin aliento etílico!

José está rehabilitado hace dos años y dice que en ese tiempo ha logrado lo que nunca imaginó: recuperó su familia, consiguió un trabajo estable y comenzó la construcción de su casa.

Existe una repercusión social de todos nuestros actos. Los alcohólicos son vistos como personas que beben por decisión propia y si quisieran mejorar de vida, dejaran de hacerlo.

Hasta cierto punto es verdad, ese alcohólico en algún momento fue alguien capaz de controlar sus deseos hasta que sus deseos tomaron posesión de su cordura y se hizo más frecuente beber hasta la embriaguez. Aunque parientes, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y hasta desconocidos le aconsejaran alejarse del “mundo de los codos empinados” no escuchó y fue sembrando abismos entre esas personas y él. Por ese motivo en la rehabilitación del paciente es tan importante incluir a los familiares, visitar los centros de trabajo o estudio e involucrar a todos a su alrededor.

Esta enfermedad no discrimina en sexo, edad o estatus social. A las mujeres les es más difícil pedir ayuda y rehabilitarse, pero lo logran. No es una condición necesariamente asociada a algún trastorno psiquiátrico, por lo general se relaciona con el entorno sociocultural donde se ha desarrollado.

Una encuesta realizada a personas de varios repartos del municipio de Holguín mostró el conocimiento de la población sobre la existencia de bebidas ilegales en la comunidad, confeccionadas en domicilios, a partir de alcohol de desconocida procedencia. Nombres como mofuco, warfarina, chispa e´tren, champán de hamaca, espérame en el suelo o bájate el blúmer son los códigos utilizados.

No es secreto para nadie que estos lugares son frecuentados por esas personas alcohólicas que no tienen recursos para comprar una botella sellada, ni siquiera para el trago de la bodega, y corren el riesgo de que estas bebidas estén hechas a partir de alcohol metílico y ser verdaderamente letales o provocarles alguna discapacidad.

Niuris Ricardo Díaz, Especialista en psiquiatría del Departamento de adulto mayor, asistencia social y salud mental, de la dirección provincial de Salud Pública en la provincia, manifiesta: “las cifras indican que la tarea desempeñada por el Servicio de hospitalización parcial para adicciones cumple con su objetivo pero está fallando la labor preventiva.”

En la actualidad no existe un protagonismo por parte del Jefe de Sector, dirección del CDR y consultorio de familia, quienes deben evitar desde la comunidad, la existencia de esas bebidas ilegales y peligrosas. El alcoholismo es un fenómeno social por lo que se debe resolver desde la célula más íntima de la sociedad.

La mejor decisión, de acuerdo con nuestra idiosincrasia y contexto real, sería educarnos en un consumo responsable de bebidas alcohólicas, ya que es una droga lícita y al alcance de todos, pero puede robarnos hasta el último aliento.

(Tomado de Ahora)

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2 comentarios en “Reveladores testimonios del impacto negativo del alcoholismo en #Holguín

  1. La idiosincrasia y contexto SE CAMBIA, los hábitos también, tenemos que fortalecer el funcionamiento de todos los componentes del Sistema de Dirección de la Sociedad Socialista, como lo logramos en los primeros años del triunfo revolucionario… ¡SACUDIR LA MATA! y verán como la situación disminuye velozmente.

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