René y Olguita


Por Anabel Naranjo Paz. La historia de mi patria me llegó de niña de diversas maneras, quizás fueron los dibujos animados de Elpidio Valdés mi primera referencia. Escuchar el Himno Nacional y en posición de respeto saludar la bandera de la estrella solitaria lo aprendí en casa, así como identificar los héroes.

El paso por la escuela me permitió seguir descubriendo mi identidad, de dónde vengo, quién soy y por supuesto mi futuro. Ante mí surgió Hatuey quemado por su rebeldía, me sentí discípula de Félix Valera, de José de la Luz y Caballero y aún lloro cuando leo el Presidio Político en Cuba de nuestro Héroe Nacional José Martí o estallo de emoción ante las palabras de Ana Betancourt hablando por las mujeres.

Los Héroes llegaron primero por sus hazañas, luego conocí al ser humano, la tartamudez de Antonio Maceo, el amor infinito de Ignacio Agramonte y Amalia Simoni “Mi amada”, la sensibilidad de Martí ante lo bello de la naturaleza y el amor a su familia, a su Patria, Cuba, a América Latina.

Soñé con la ternura de Mella y Tina Modotti o de FranK y América. Me conmovieron las miradas cómplices de Vilma y Raúl, de Aleida y el Che, me forjó la valentía y entrega a su pueblo de Fidel.

Ellos y Ellas, sin saberlo, no sólo me enseñaron a amar a mi Cuba, fueron formando mi ser, mi ideal, mi construcción de amor a la familia, los hijos e hijas y a la pareja. Pensaba que nada más podían enseñarme los Héroes…

¡Qué ilusa!

Este viernes sobre las 9:15 de la mañana, otra enseñanza obtuve de ellos y ellas.

Llegaron y al bajar él la espero y le dio la mano como dos enamorados, todos querían saludarlos y él y ella respetuosamente tendían la mano o brindaban un beso, quizás lo que muchos no repararon fue en la forma en la que él la llevaba de la mano y ceñía su cintura, el cruce tierno de sus miradas

René y Olga hoy estuvieron con nosotros en nuestra Universidad Pedagógica. El Héroe de la República de Cuba se desdobló e intercambió sobre su vida, gustos, preferencias y brindó consejos a las nuevas generaciones.

Olga estaba ahí, imposible no preguntarle a esta mujer que esperó como Penélope a que volviera su amor y los recuerdos de lo vivido afloraron…

¿Cómo no seguir aprendiendo de mis Héroes y Heroínas de carne y hueso?

Su historia está ahí, como la historia de mi Patria, sintetizadas en cinco hombres y cinco familias llenas de amor, verdad, entrega, altruismo, palpables cubanos

Ellos y ellas son mis Héroes y Heroínas de carne y hueso, aún sigo aprendiendo de ustedes.

(Fotos: Francisco Rojas)

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3 thoughts on “René y Olguita

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